Desde hace un tiempo se habla mucho sobre PNL. Con el auge de la formación humanista y el cambio de pensamiento, enfocado más en el ser, esta técnica es cada vez más utilizada entre los coaches, terapeutas y psicólogos, por sus grandes beneficios. Si bien la PNL no es una ciencia como tal, ha demostrado dar unos resultados muy satisfactorios en todo lo relacionado con los patrones de comportamiento, desmontando, de esta manera, la creencia errónea sobre la imposibilidad de cambiar aquellos patrones ineficaces adquiridos anteriormente. Sin embargo, aún existe cierto desconocimiento sobre la Programación Neurolingüística y los beneficios que reporta en nuestro día a día. Si estás interesado en saber más sobre esta técnica tan interesante, te invito a que leas este artículo en el que, de manera amena, te contaremos todo lo que hay que saber sobre la PNL. BENEFICIOS DE LA PNL. “CONOCERTE A TI MISMO, LA MEJOR HERRAMIENTA” Los beneficios que puedes obtener al aprender sobre PNL son muy variados, tanto a nivel profesional como personal. A nivel personal, te permitirá conocerte mejor a ti mismo. Al indagar sobre tu forma de pensar y actuar, la PNL te ayudará a reconocer tus hábitos de pensamiento, conducta y de comunicación. De esta manera, podrás entender qué hábitos te resultan efectivos para mantenerlos y potenciarlos y te hará posible cambiar aquellos que puedan ser autodestructivos o nocivos, por otros que sean eficaces y sanos. Gracias a la Programación Neurolingüística, aprenderás también a identificar patrones de comportamiento de personas de éxito. Entendiendo cómo se comunican, relacionan y actúan, con el fin de poder poner en práctica esas técnicas (lo que en PNL se llama modelar comportamientos), reprogramando tu propio mapa mental, lo que te acercará más al logro de tus objetivos. En cuanto al ámbito profesional y laboral, adquirir nuevos patrones te ayudará, entre otras cosas, a gestionar mejor tus emociones. Aunque a primera vista creas que no guardan mucha relación con la PNL, la gestión emocional puede resultar muy beneficiosa en tus relaciones laborales, ya que es el entorno donde más tiempo se pasa al día. Otro de los beneficios de la Programación Neurolingüística es que te ayuda a mejorar tus habilidades de comunicación, lo que genera un aumento de la autoestima y favorece una mejor relación con tu entorno, sea éste laboral o personal. De esta manera, la PNL, al ayudarte a comprender los modelos de comunicación y relación de las personas, se convierte en una herramienta muy eficaz en la solución de problemas, pues te hace consciente de la importancia que tienen tanto el lenguaje verbal como el no verbal, y el uso que haces del mismo. Al comunicarte, utilizas patrones de comportamiento que se dividen en tres categorías, conocerlas te será de gran ayuda para profundizar en tu mapa mental y en el de las personas con las que te relacionas. Estas categorías son: Omisión: Normalmente, al comunicarte, sueles prestar atención a la parte de la información, omitiendo o prestando menos atención a la parte del mensaje que te parece menos relevante. Distorsión: Tomas como modelo tu propia experiencia, lo que hace que en ocasiones no seas capaz de entender completamente la información, cambiándola o adaptándola a tu mapa mental. Generalización: Tratas de entender la realidad tomando como base tus experiencias anteriores, por lo que sacas conclusiones en muchos casos erróneas. Las generalizaciones cimentan tus procesos básicos de aprendizaje, aquellos que debes procesar neurológicamente. Conociendo todo esto de la PNL, resulta fácil entender que puedes aplicarla para tratar cosas tan variadas como son: Estrés Problemas laborales Alteraciones del aprendizaje Refuerzo de autoestima Depresiones Problemas de relación de pareja Problemas en la relación padre-hijo Problemas en la relación jefe-empleado Fobias Ansiedad Adicciones Miedo a hablar en público Y un largo etc. ¿QUÉ ES LA PNL? “SOMOS LO QUE PENSAMOS” Cuando hablamos de PNL, o Programación Neurolingüística, nos estamos refiriendo a un conjunto de técnicas y herramientas encargadas del estudio de la conducta humana. Estas, centrándose en la comprensión de nuestros procesos mentales y emocionales, nos ayudan a sacar el patrón de cómo pensamos, sentimos, nos comportamos y comunicamos con nuestro entorno. Es decir, la PNL te ayuda a entender qué estrategias internas sigue tu cerebro para estar alegre, enfadado, asustado, eufórico, etc. De esta manera, podrás trabajar sobre esos patrones de comportamiento que no te funcionan, sustituyendolos por patrones de comportamiento efectivos. Para que te resulte más sencillo comprender cómo funciona la PNL, o Programación Neurolingüística (NLP en inglés: Neuro Linguistic Programming), debes saber que esta trabaja tres aspectos básicos: Neuro: trabaja sobre tu sistema nervioso, que es aquel que te ayuda a recibir y procesar toda la información que te rodea, influyendo en tu manera de percibir, experimentar y actuar en el mundo. Linguistic: como seres lingüísticos que somos, el lenguaje te permite codificar y expresar por medio de palabras y símbolos tus experiencias. Programming: se refiere a los programas mentales y de comportamiento que te ayudan a organizar tus experiencias, en función de ellas, tu comportamiento variará. Te pongo un ejemplo sencillo: Estás completamente dormido y suena tu despertador. Tu cerebro (parte neurológica de tu conducta) percibe el sonido. Acto seguido, tu mente crea la palabra o imagen de ese despertador (parte lingüística) y, finalmente, tu cuerpo se activa, preparándose para levantarse (parte de programación). Esto es así porque tu cerebro, durante años, ha creado un programa mental que te dice que, cuando suena el despertador, tienes que levantarte de la cama. En este caso, es un programa sencillo y eficiente, pero. ¿Cuántos de estos programas de nuestra vida no lo son? Por ejemplo, ante una situación de estrés o ansiedad, reaccionar encendiendo un cigarro. Todo ello obedece a patrones creados a lo largo de tu vida y que pueden, sin ninguna duda, ser modificados mediante la Programación Neurolingüística. CÓMO USAR LAS TÉCNICAS DE PNL. “ EDUCANDO A NUESTRA MENTE” Son varias las técnicas utilizadas en Programación Neurolingüística, pues dependiendo del patrón que haya que trabajar unas son aún más efectivas que otras.
Durante las últimas décadas se ha hablado mucho de coaching, una disciplina que, en realidad, lleva practicándose con gran éxito desde la década de los setenta del siglo anterior. Se sabe que una de las razones del éxito del coaching radica, en gran medida, en el amplio espectro que abarca, ya que se puede trabajar a un nivel muy profundo en cualquier área de nuestra vida, desde el profesional, al personal, la salud, educación, etc. Lo que lo convierte en una disciplina multifuncional muy potente y con un alto nivel de resultados. ¿Quién es el padre del coaching? El referente más lejano sobre coaching lo encontramos en la antigua Grecia, de la mano del filósofo Sócrates (Atenas, 470 a.C) quien, por medio de un método inductivo llamando “Mayéutic”, consistente en indagar con una serie de preguntas, ayudaba a sus alumnos a encontrar respuestas y llegar a sus propias conclusiones y verdades. Sin embargo, podemos considerar como el padre del coaching a Timothy Gallwey (Profesor de Literatura de la Universidad de Harvard y Capitán del equipo de tenis) quien, a mediados de la década de los setenta, comenzó a utilizarlo en el ámbito deportivo, pues descubrió que los deportistas generaban resistencia en su mente, pero no en su cuerpo. De esta manera, comenzó a trabajar en esta línea, creando un método que plasmó en su libro “El juego interior del tenis”, donde da una serie de claves para trabajar esas resistencias de la mente. Años después, John Whitmore lo exportaría a Gran Bretaña, implementando esta manera de trabajar en el ámbito de la empresa. A partir de ahí, el crecimiento del coaching ha sido imparable, utilizándose en áreas tan diversas de la vida como es la salud, la educación o el desarrollo personal, entre otras… en todas ellas con gran éxito. Orígenes del coaching: Cuándo surgió. Contrariamente a lo que se cree, la palabra coaching no deriva del verbo inglés “to coach”, es decir, entrenar, aunque es fácil incurrir en este error ya que el coaching, en sí mismo, puede considerarse como un entrenamiento. Sin embargo, la palabra coach deriva del vocablo húngaro “kocs”. Este fue un tipo de carruaje muy común que circulaba entre las ciudades de Viena y Pest, entre los siglos XV y XVI, lo que lo convirtió en un medio de transporte muy popular en aquella época. Debido a que el coaching es un método que, de alguna manera, transporta a sus clientes desde el lugar en que se encuentran a aquel en que realmente quieren estar, resultó muy acertado, etimológicamente, denominarlo así. Por otro lado, el coaching y su práctica tienen un origen antropológico y con un componente filosófico muy centrado en el estudio del comportamiento de las personas, haciendo que estas, por medio de su desarrollo continuo, logren un beneficio tanto para sí mismas como para el entorno en el que se desarrollen. Evolución del coaching en la historia. El coaching se ha desarrollado de distintas maneras en diversos lugares del mundo, de manera casi paulatina. No obstante, si estudiamos su evolución a lo largo de la historia, comprobamos que ha habido tres hitos importantes que han ayudado a que el coaching se desarrolle y vaya tomando forma. El primero es Sócrates, a quien nos hemos referido al comienzo de este escrito. El segundo hito al que podemos referirnos es la aparición de la psicología humanista, ya que, por medio de esta, se van produciendo una serie de cambios de paradigma en la psicología clásica y en la manera en que esta ve al ser humano y esto, finalmente, acaba influyendo en el coaching. Dentro de la psicología humanista, tenemos que destacar a Carl Rogers como su máximo exponente. Rogers, al igual que Sócrates, cree que la persona debe desarrollarse por sí misma, aprendiendo y tomando conciencia de su propio crecimiento, alejándose por completo de la idea del psicoanálisis o de la psicología cognitivo-conductual. De esta manera, Rogers desarrolló un tipo de terapia no conductiva en la que no se emitían juicios, no se transfería conocimiento ni experiencia alguna, y se escuchaba al paciente, al que se ayudaba, de alguna manera, a llegar a sus propias conclusiones y, por tanto, a la búsqueda de sus propias soluciones, justo lo que se hace en coaching. El tercer hito se encuentra en la figura de Tim Gallwey, de quien también hemos hablado al comienzo de este artículo. Él fue quien consiguió plasmar algo que, hasta entonces, la psicología humanista no había sido capaz de ver del todo, ya que descubre y demuestra de manera empírica la relación que hay entre la toma de consciencia y la mejora del desempeño en cualquier área, sobre todo en el deporte, lugar donde lo comienza a aplicar. Como puedes ver, la historia del coaching nos demuestra que no hay una sola persona a la que pueda “achacarse” la invención del mismo, sino que ha derivado del desarrollo paulatino de un proceso en el que se ha ido desarrollando una nueva disciplina que, a su vez, ha bebido de otras. Metodología del proceso de coaching. El coaching es un proceso personalizado, adaptado a cada persona, ajustado a la realidad presente en que se desarrolle y a los objetivos que cada persona desee trabajar. Por ello, el proceso de coaching puede variar en función no sólo del contexto en que deba desarrollarse (individual, de equipo, de organización), sino también a la escuela y orientación que se utilice. Se comenzará buscando la toma de conciencia del coachee con respecto no solo a su situación personal, sino también a la propia situación que le ha llevado a la sesión, ya que esto ayudará a la persona a generar alternativas y, en función de estas, a crear su propio plan de acción. Según las normas de la ICF (International Coaching Federation) En la primera sesión, el coach explica al coachee los marcos generales en los que se desarrollará el proceso de coaching, generando una alianza entre ellos y dando pie a un clima de confianza
Hay infinitas maneras de alcanzar la libertad emocional. Habrás oído hablar de la meditación, el mindfulness, el deporte, etc. todos ellos recursos válidos para encontrar la tan ansiada libertad emocional. Aunque existen muchas maneras para lograrlo, en este post y junto a nuestro experto formador Juan Manuel Pérez, te hablaremos sobre 3 reglas para conseguirlo. Diferencia entre emoción y sentimiento Antes de saber cómo conseguir la libertad emocional, ¿sabes qué es una emoción? Algo que también oímos muy a menudo es la pregunta “¿Cómo puedo gestionar mis emociones?”. Sin embargo, ¿quieres gestionar tus emociones o quieres aprender a gestionar tus sentimientos? Porque estos dos conceptos no significan lo mismo. Una emoción es más profunda que un sentimiento, pero a su vez es de una duración mucho más corta. De hecho, se suele decir que las emociones duran aproximadamente 90 segundos. Cuando esa misma emoción perdura en el tiempo, generamos lo que conocemos como “sentimiento”. Un ejemplo: Imagina que estás yendo de camino al trabajo y, al cruzar la calle, un coche está a punto de atropellarte. Instintivamente, por el susto, te echas hacia atrás. Esa emoción no durará más de 90 segundos contigo. Luego, llegas a la oficina y cuando te preguntan cómo va tu mañana, relatas lo sucedido, generando un sentimiento de malestar y de enfado. Esto puede marcar el resto de acciones que lleves a cabo a lo largo de la jornada. Se te cae el café, repites constantemente que “Hoy no es tu día”, respondes con irritabilidad a tus compañeros, etc. Lo que queremos enseñarte es cómo no llegar a ese punto, y cómo puedes evitar alimentar esa emoción para que no se convierta en sentimiento y se dispare tu piloto automático. Por lo tanto, separaremos las emociones como una parte fisiológica e inconsciente y los sentimientos como la parte más cognitiva. Será esta última la que vamos a trabajar para que alcances la libertad emocional. El objetivo es trabajar sobre la parte consciente, aquella más fácil de acceder, a través de determinados mensajes, para que estos arraiguen en tu subconsciente, la parte más profunda de tu pensamiento, logrando así tu estado de bienestar deseado. Las 3 claves para lograr la libertad emocional A continuación, te explicamos 3 distinciones que te ayudarán a trabajar la reflexión y la toma de consciencia para que no se dispare en ti ese piloto automático y fortalezcas tu inteligencia emocional. 1. Interpretaciones vs hechos La frase que añade Juan Manuel para explicar esta distinción es: “Lo que pasó no tiene nada que ver con lo que dices que pasó”. En otras palabras, debes preguntarte ¿Cuál es la verdad? A través de la historia de tu vida, has aprendido a relatar, a interpretar eventos y describirlos en función a tus creencias, entorno social o lugar donde has vivido. Sin embargo, todos los eventos tienen diferentes puntos de vista. Por ejemplo, mientras que en países cómo México se celebra el “Día de la Muerte”, en España la muerte está vista como un suceso traumático. Debes comprender que hay tantas verdades y tantos mundos como personas hay en el planeta. Aunque todos queremos que el nuestro sea el mundo válido, es importante comprender que tu verdad no es la verdad absoluta. También, que puedes ampliar tu mente para ver diferentes perspectivas que aporten a tu crecimiento, que permita sacar el lado bueno de cada cosa y ganar lecciones de cada experiencia de vida. Puedes practicar este ejercicio recordando un evento del pasado, buscando en lo ocurrido otros puntos de vista. Rétate a ti mismo a buscar el lado positivo y el aprendizaje de ese momento de tu vida. Puedes apoyarte usando estas preguntas: 2. Soltar la razón Cuando tienes tu mundo y tu verdad, desarrollas la razón. Ésta conforma tu identidad, quién eres. Si pierdes tu razón, crees que estas dejando tu propia identidad, aquello que te define. En cambio, Juan Manuel define la razón como “destructora de relaciones”. Muchas familias, parejas, amistades se han separado por este motivo, por centrarnos en nuestra razón y no tomar conciencia de que se trata de nuestra propia interpretación de los hechos. “Porque a nosotros nos guste el color rojo, esto no significa que sea el color más bonito.” añade al final el formador. Para ello, debes primero tomar consciencia de que tienes tu propia razón, al igual que el resto de personas, y entender esa interpretación que le estas dando. A partir de ahí, desarrollas la pasión por aprender a admirar a las personas que tengas enfrente, admirando su grandeza, por lo que comenzarás a soltar la razón. Cada persona es una estrella en sí misma. Como explica Juan Manuel, lo bonito reside en entender los colores y las formas en las estrellas de las otras personas. Me pregunto si alguna vez te ha pasado, que en tu empeño por ver las cosas solo desde tu posición, no has sido capaz de mirarlas desde otra perspectiva, perdiéndote con ello la posibilidad de enriquecer tu punto de vista. Un ejemplo de esto lo tenemos observando el número 6, pues dependerá del lugar desde el que te sitúes para mirarlo, este podrá convertirse en un 9 o seguir siendo un 6. Desde cada uno de esos lugares, defenderías con fuerza una realidad que solo tiene que ver con lo que tu estás viendo en ese momento, no con la realidad total y, por esto mismo, al cambiar de posición defenderías, con la misma intensidad, la idea contraria. Esto nos lleva a entender que la realidad es muy subjetiva y depende, sobre todo, de la interpretación que le estemos dando cada uno de nosotros. Intentar situarnos siempre en la posición contraria nos ayuda, en gran medida, a no ver nuestra razón como la única y valida y a entender “el maravilloso color de la estrella del otro”. 3. Víctima vs responsable Desde la lingüística interpretas la palabra responsabilidad como una carga, como un “tener que”, cuando en realidad, esta no supone carga alguna, solo es la manera de
Este año, como consecuencia de un período de cambios y transformaciones, nos hemos enfrentado a nuevos retos y aprendizajes. Esta constante evolución ha marcado las próximas tendencias en Coaching del 2021, con el fin de adaptarse a las nuevas exigencias de un mundo cambiante. Por otro lado, el coaching se encuentra en continuo crecimiento. Cada vez es más necesario el papel de un coach debidamente preparado y capacitado, que nos acompañe en este aprendizaje y que muestre las herramientas necesarias para ello. El desarrollo de este proceso de aprendizaje nos demuestra que este es el mejor momento formarnos en esta profesión. ¡La demanda es cada vez mayor! Por ello, es importante conocer las últimas tendencias y novedades en el coaching para ofrecer un servicio actualizado a tus clientes y que además te diferencie de la competencia. Estas son las tendencias de Coaching para el año 2021. El Coaching virtual será el protagonista. Como venimos observando desde hace tiempo, la virtualidad está cobrando un papel protagonista en nuestro día a día. Esto implica nuevas formas de establecer relaciones, de trabajar y de comunicarse, algo que también afecta enormemente al coaching. Los nuevos tipos de coach deben adaptar su trabajo a esta nueva realidad. Esto implica la búsqueda de recursos para seguir mostrando un trato personalizado y cercano sin las ventajas que para ello aporta la presencialidad. Como solución, no solo será suficiente con las videoconferencias. Se han desarrollado innovadoras aplicaciones para aumentar la participación y la interacción entre el coach y coachee. También deben ofrecerse servicios adicionales como webinars, masterclass, contenidos digitales o sesiones en streaming, para generar una auténtica experiencia vivencial al usuario. La clave se encontrará en la perfecta combinación entre virtualidad y proporcionar un toque humano y personal. El Coaching sistémico ganará mayor relevancia. El Coaching sistémico también ganará importancia en este nuevo entorno online. En él se visualizará a las personas, equipos y empresas como sistemas formados por elementos interrelacionados que comparten un objetivo común. Por lo tanto, a partir de las reglas pautadas por dichos sistemas, se definen las formas de relacionarse, así como los objetivos establecidos. Todas las acciones realizadas por cada individuo están marcadas por el sistema y además repercutirán en él. El Coaching sistémico se centra en comprender cómo todos los aspectos que conforman nuestro día a día interactúan entre sí, de forma que se logre un mayor aprendizaje y adaptación. Coaching en entornos educativos. También hemos podido experimentar una mayor presencia del coaching en entornos educativos como apoyo en la gestión de los cambios. Su objetivo es facilitar los procesos de aprendizaje, enfocado en la inteligencia emocional en niños y jóvenes. También se buscará potenciar habilidades como el liderazgo, el trabajo en equipo y la proactividad. Coaching en inteligencia emocional para niños. En el mundo en que nos desenvolvemos, cada vez se da más importancia al conocimiento y adecuada gestión de nuestras emociones. Para ello es importante enseñar y ayudar a la exploración emocional, corporal y racional de los niños, pues posibilitaremos con ello que tengan una buena gestión tanto de sus emociones como de las ajenas, lo que desarrollará su empatía desde una edad temprana, facilitándole una relación más sana y equilibrada con su ambiente. ¿Conoces nuestro programa de Coaching transpersonal? ¡Es el momento de comenzar tu camino! Coaching de ventas. Una de las claves primordiales para el trabajo en equipo y las ventas es el coaching. Gracias a él, se trabajan las habilidades de escucha activa y la empatía, donde se aprende a no juzgar y a comprender las circunstancias personales que acompaña a cada individuo. Mejorando con ello tanto la comunicación como la toma de decisiones. Coaching para mejora de resultados. En Coaching es cada vez más importante proporcionar resultados tangibles y medibles. En función de métricas determinadas, se debe proporcionar los objetivos alcanzados durante todo el proceso de coaching. Esta es una forma de demostrar a tu cliente que el presupuesto que está invirtiendo le está aportando valor y que está teniendo lugar una evolución real. Coaching enfocado al cuidado personal. Otra de las ramas en las que se aplicará el Coaching es en el cuidado personal, la salud, alimentación, el deporte y el bienestar. Este último año la salud, tanto mental como física, ha cobrado una gran importancia y cada vez hay una mayor conciencia sobre el cuidado de la mente y el cuerpo. La figura del coach estará centrada en alcanzar objetivos relacionados con el deporte, con la belleza y la nutrición. Será cada vez más demandado y ayudará al coachee a obtener ese cambio personal en su salud evaluando sus hábitos, dieta y alimentación a través de un proceso de mejora. La creatividad y un cambio de mentalidad. El Coaching también trabajará formas de expandir la mentalidad y lograr un cambio de mindset para poder enfrentar el momento actual. Esto se conseguirá trabajando la adaptación al cambio y la creatividad como herramientas para solucionar el bloqueo y la desmotivación. Coaching para la adaptación a las nuevas tecnologías. Hemos comenzado este artículo hablando sobre la importancia de la virtualidad en la nueva forma de relacionarse, pero ¿qué ocurre cuando esto, en lugar de ser una ventaja se convierte en un obstáculo para el crecimiento? Una alternativa muy interesante de las últimas tendencias del coaching se enfoca en lograr la adaptación a las nuevas tecnologías y formas de trabajo para personas que no consiguen desenvolverse en esta nueva realidad. Los cambios y nuevas tendencias que están surgiendo demuestran que el Coaching es cada vez más necesario para acompañar a las personas durante este periodo de transformaciones y seguir ayudándolas a alcanzar el éxito tanto en su vida profesional como personal. Coaching en desarrollo personal. Si hay algo que nos ha demostrado esta pandemia, es la gran importancia que tiene un buen desarrollo personal a la hora de afrontar inconvenientes, o de resolver conflictos. Fortalecer y trabajar en nuestro crecimiento personal, nos posibilitará el autoconocimiento y con ello, potenciaremos de manera importante nuestras fortalezas individuales, algo que nos
¿Notas que tus emociones te dominan o las controlas tú? ¿Tomas decisiones incorrectas bajo los efectos de una emoción intensa? ¿Alguna vez te has sentido “secuestrado” por una emoción muy fuerte? ¿Tus emociones te impiden pensar y actuar con claridad? Si te reconoces en alguno de estos casos, te animo a que sigas leyendo este post, donde te contaremos para qué sirve la inteligencia emocional y cómo puedes comenzar a desarrollarla para que puedas vivir una vida más plena y feliz. ¿Qué es la inteligencia emocional? Cuando hablamos de inteligencia emocional nos estamos refiriendo al conjunto de habilidades y capacidades psicológicas que nos ayudan a comprender y actuar en función de las emociones, tanto propias como ajenas. Podemos distinguir dos tipos de inteligencia emocional: La inteligencia emocional nos ayudará a entender la manera más correcta y efectiva de influir sobre nuestras emociones, teniendo en cuenta también los estados emocionales de los demás, de manera que nuestras estrategias de adaptación al medio sean lo más fáciles y adecuadas posibles. ¿Para qué sirve la inteligencia emocional? Se ha demostrado que entender para qué sirve la inteligencia emocional es imprescindible en cualquier ámbito de nuestra vida. Hasta hace unos años, solo se tenía en cuenta la inteligencia cognitiva y racional, obviando la importancia que las emociones, tanto propias como ajenas, tenían a la hora de tomar decisiones o gestionar conflictos. No sería hasta 1998 que surge el concepto de inteligencia emocional, cuando el psicólogo Howard Gardner desarrolla la teoría de las Inteligencias Múltiples, poniendo el énfasis en la poca fiabilidad de los test de coeficiente intelectual, ya que estos solo miden la capacidad cognitiva y racional, olvidándose del resto. Sin embargo, fue el psicólogo Daniel Goleman quien, en 1995, por medio de su libro “inteligencia emocional” ayudó en la difusión de esta entre la población. Goleman nos indica que la inteligencia emocional está integrada por las siguientes habilidades: 1.- Autoconocimiento emocional. Es decir, el reconocimiento de nuestros propios sentimientos y emociones y cómo estos nos influyen. Es importante tenerlo en cuenta pues en función de cómo sean estos tomaremos unas decisiones u otras. 2.- Autocontrol emocional. Este nos ayuda a reflexionar y dominar tanto nuestros sentimientos como emociones, de manera que podamos utilizar los aspectos positivos de estas, sin dejarnos llevar por los negativos. Un buen autocontrol nos ayudará a poner el foco de atención siempre en los aspectos positivos de nuestras emociones, para que estas sean aliadas y no enemigas. 3.- Automotivación. Esta es importante a la hora de conseguir nuestros objetivos y metas. Teniendo cierto grado de iniciativa y optimismo, la motivación será uno de los motores de arranque que, junto con la proactividad y el tesón, nos ayudará a vencer esos obstáculos basados en el miedo o la incertidumbre, acercándonos a la consecución de esas metas. 4.- Empatía. La importancia de la empatía, es decir, del reconocimiento de las emociones y sentimientos en los demás, sabiendo interpretar estos en su lenguaje no verbal, será lo que nos ayudará a crear vínculos más eficientes y estrechos con aquellos con quienes nos relacionamos. Las personas empáticas suelen ser las que tienen mayores habilidades relacionadas con la Inteligencia emocional. 5.- Relaciones interpersonales. Se refiere a las habilidades sociales y a la importancia que estas tienen en nuestra felicidad personal e incluso en nuestro éxito profesional, pues no es solo importante saber comunicarse y relacionarse con personas que nos resulten agradables y cercanas, sino también con aquellas que nos resulten poco simpáticas. Beneficios de la inteligencia emocional A lo largo de los últimos años, se ha demostrado cómo la inteligencia emocional es determinante a la hora de conseguir el éxito en todas las áreas de nuestra vida, puesto que la combinación entre esta y la inteligencia cognitiva, mejoran el rendimiento y la toma de decisiones. De esta manera, podemos resaltar que esas personas cuyo dominio emocional está más desarrollado que en otras, tendrán más herramientas para triunfar en la vida a todos los niveles, tanto emocional como profesionalmente. Por este motivo, si nos preguntamos para qué sirve la inteligencia emocional, esta puede tener en nuestro día a día un papel fundamental. Como ejemplo, basta recordar cómo esta nos influye en cuestiones tales como la gestión de una discusión familiar (siendo o no capaces de empatizar con los sentimientos del otro), o en la toma de decisiones tan sencillas como la adquisición de un artículo de consumo, etc. En cuanto a para qué sirve la inteligencia emocional en el ámbito profesional, hoy en día la mayoría de las empresas invierten grandes cantidades en formar a sus empleados en esta habilidad, pues han comprendido que una de las claves del éxito comercial radica en la manera en que estos sean capaces de reconocer y gestionar sus emociones y las de sus clientes a la hora de llegar a un acuerdo comercial. Debido a esto, en los procesos de selección de personal, las empresas se enfocan cada vez más en la forma en que un candidato es capaz de afrontar y reaccionar a situaciones de fuerte estrés, pues esta determinará su capacidad de gestionar las emociones en momentos de incomodidad. Sea como fuere, tener una buena inteligencia emocional, es decir, tener la capacidad de saber percibir nuestras emociones y comprenderlas para manejarlas de la manera más correcta, nos permitirá utilizarlas de forma que tanto nuestras tomas de decisiones como las relaciones que establezcamos, se construyan de manera equilibrada. ¿Se puede aprender o formar nuestra inteligencia emocional? Hasta hace unos años, la inteligencia emocional no se tenía apenas en cuenta a la hora de educar a las personas, no se hacía hincapié en el reconocimiento de las emociones y aún menos en las reacciones físicas que las acompañan, y se primaba más en fomentar y desarrollar la inteligencia cognitiva y racional. Con el tiempo, ha quedado demostrado que este modelo de educación en muchas ocasiones llevaba al fracaso, pues existe baja correlación entre la inteligencia clásica y la inteligencia emocional, siendo esta última más efectiva a la
¿Has sentido alguna vez frustración en tu trabajo? ¿No sabes cómo relacionarte con tus compañeros? ¿Sientes que no puedes gestionar tu frustración cuando las actividades no salen como quieres? Si te encuentras en una situación similar, te animo a que sigas leyendo, en este artículo encontrarás información sencilla para conocer la inteligencia emocional en el trabajo,así como una serie de consejos que te ayudarán a gestionar lo que sientes en tu día a día. ¿Qué es la inteligencia emocional y en qué consiste? Cuando hablamos de inteligencia emocional nos estamos refiriendo al conjunto de habilidades y capacidades psicológicas que nos ayudan a comprender y actuar en función de las emociones, tanto de las propias como de las ajenas. Teniendo una alta inteligencia emocional te resultará más sencillo actuar correctamente sobre tus emociones, y al tener también en cuenta las de los demás, serás capaz de generar estrategias de adaptación lo más fáciles y adecuadas posibles ante cualquier entorno o circunstancia. En 1998, Daniel Goleman y un equipo de industriales, investigaron las diferencias entre trabajadores brillantes y comunes. Descubrieron que los primeros tenían la capacidad de observar y manejar tanto sus emociones como las ajenas. Al hacerlo, generaban empatía, usando esta información para manejar sus relaciones interpersonales, mejorando con ello el ambiente laboral. De la misma manera, la neurociencia ha descubierto que nuestro cerebro está diseñado para ser seres sociales, siendo este el motivo por el que podemos influir en la mente de los demás y viceversa, lo que terminará influyendo en nuestro comportamiento laboral, siendo o no capaces de controlar nuestros impulsos sociales, favorecer nuestro optimismo, etc. Se ha demostrado que, en el ámbito laboral, ayudar a las personas a entender sus emociones, fortaleciendo sus habilidades de regulación emocional, contribuye positivamente al éxito profesional, pues no solo te hace más competitivo/a, sino que también te ayuda a disfrutar del trabajo a pesar de los cambios y las demandas de mayor exigencia. Se ha observado también que las personas en puestos de gerencia se benefician de la inteligencia emocional en el trabajo, ya que les permite ayudar a sus subordinados a controlar el estrés y otras emociones negativas por las que puedan estar pasando. De la misma manera, son capaces de motivar a equipos cuando se enfrentan a proyectos complicados. Esto genera un clima de confianza en el entorno laboral que favorece, en gran medida, a que el desarrollo de estos proyectos se realice con más colaboración entre los trabajadores, lo que también hace posible que los conflictos a los que deban enfrentarse se solucionen de manera rápida y eficaz. Por el contrario, aquellos que no soportan la presión reaccionan de mal humor, inclusive con accesos de cólera, y sobretodo si esto ocurre en una posición de poder, puede darse el caso de incurrir en el abuso o desmotivación a sus empleados. Por eso es importante trabajar la inteligencia emocional, ya que, al adquirirla, se regulan los estados emocionales, actuando con templanza. En el momento distópico en el que nos encontramos, en el que la convulsión personal y laboral está más presente que nunca, tener una buena gestión de inteligencia emocional en el trabajo se hace aún más necesaria. Por ello, adquirir hábitos sanos en el desarrollo de nuestras funciones laborales nos ayudará a eliminar ese estrés generado por las circunstancias actuales, los constantes cambios, la incertidumbre y la aceleración constante del ritmo de vida. Claves para trabajar la inteligencia emocional en el trabajo Dentro de la inteligencia emocional podemos destacar cuatro áreas, sobre las que podremos trabajar de manera sencilla para reforzar nuestra mejora laboral: Lenguaje emocional Tiene que ver con la amplitud de vocabulario emocional, de las palabras de que disponemos para expresar verbalmente o por escrito los sentimientos o sensaciones que tenemos en determinados momentos. Es importante reconocer las sensaciones que experimenta tu cuerpo ante cada emoción (por ejemplo: con la ira tu rostro se enrojece, te aumenta la aceleración cardiaca, la sudoración), conociendo estas sensaciones podrás usar la información para autorregular este estado emocional y que no te influya en una toma de decisión o acción inmediata. Una buena manera de desarrollar esta área sería, una vez reconozcas qué emoción es, escribir sobre ella, atendiendo a las reacciones físicas que le acompañan, cuanta más información seas capaz de percibir y describir, más fácil te resultará actuar sobre ella para contrarrestar sus efectos siendo, inclusive, capaz de bloquearla. Control de impulsos Se refiere a la autorregulación emocional, asociada con la habilidad que tenemos para serenarnos cuando algo nos altera, pues de esta manera seremos capaces de pensar de forma objetiva. Este control se puede obtener practicando con frecuencia la habilidad de cambiar tus estados emocionales, autorregulando e inclusive siendo capaz de bloquear aquellos que te alteran. Una forma sencilla de llevarla a cabo es mediante la respiración. Para ello, cierra por unos instantes los ojos y concéntrate en esta, en cada inhalación y exhalación, esto te ayudará a calmar el flujo de pensamientos asociados a esa emoción, siendo capaz de restarle importancia e, inclusive, de cambiarla por otra que te ayude a controlar tus impulsos. Revelación emocional Esta es la capacidad de algunas personas de exteriorizar y poder expresar, oralmente o por escrito, el efecto que causan sus estados emocionales tanto en su mente como en su organismo. Existe la falsa creencia de que un conflicto se cierra o desaparece si no se habla sobre él. La realidad es que no hacerlo genera estados de estrés que afectarán negativamente tanto en la persona que lo padece como a su entorno profesional. Cuando restas o quitas importancia a los problemas y a sus manifestaciones físicas entras en lo que se denomina “inhibición activa”, un proceso que te lleva a un estado de desgaste físico y psicológico que afectará a tu comportamiento como trabajador, influyendo negativamente en tu rendimiento laboral y al propio clima de trabajo. Una buena manera de trabajar esto es verbalizar lo que te ocurre, siempre de manera respetuosa y asertiva ya que, posiblemente, la persona
Si tu propósito es ayudar a otros a lograr sus metas y objetivos, a alcanzar un bienestar y felicidad en todas las áreas de su vida y mejorar sus talentos y habilidades, definitivamente tu vocación es ser Coach Profesional. Seguramente te estés preguntando ¿Por dónde comenzar?, ¿Qué formación elegir? o ¿Qué especialización en Coaching te gustaría probar?, lo más importante es construir unas buenas bases para edificar tu nueva profesión como Coach. Desde Develand siempre querremos ayudarte a que te superes y a que logres todos tus objetivos personales y profesionales, si tu meta es ser Coach, en este post descubrirás cómo ser un experto en coaching y qué requisitos y habilidades necesitas cumplir para conseguirlo. ¿Qué es un coach? Un Coach, es un profesional que se encarga de acompañar y motivar a una persona a través de un periodo determinado de su vida. El propósito del coach es guiar a esa persona a conseguir el estado de ánimo que requiere, así como las herramientas y el plan de acción que necesita para cumplir sus objetivos personales o profesionales al más alto rendimiento. El acompañamiento de un Coach Profesional ayuda a las personas a desatar su máximo potencial, mejorar sus perspectivas del trabajo y de la vida, adquirir nuevas habilidades y competencias y a avanzar personal y profesionalmente. Cómo ser coach: ¿qué necesitas? Según el 4º Estudio Global de Coaching de ICF, esta profesión ha experimentado un crecimiento exponencial durante los últimos cuatro años de más de un tercio en comparación con el estudio anterior, consolidando el Coaching Profesional en América del Norte y Europa Occidental, ampliando asimismo su expansión en América Latina, el Caribe y Europa del Este. Estos datos reflejan la importancia y la creciente demanda de los beneficios del Coaching para entornos profesionales y para la vida, si no sabes cómo ser Coach Profesional y deseas encontrar la formación adecuada, este es un buen momento para aprovechar la oportunidad de crecimiento. Para saber cómo ser Coach necesitas recibir una formación específica de Coaching Profesional, donde conseguirás profundizar en la metodología del Coaching y sus diversas aplicaciones desde la Inteligencia Emocional, Transpersonal, Sistémico, Ejecutivo, Agile, entre otros y adquirir la práctica y maestría para ejercer de forma profesional en diferentes áreas. Comienza a conocer el mundo del coaching Si deseas comenzar a formarte como Coach, desde Develand te recomendamos que vayas tanteando qué es ser un coach, que te informes y hables con profesionales que ya se dediquen a ello para que te aporten su visión, incluso plantéate recibir sesiones de Coaching para que descubras por ti mismo/a el valor y los beneficios que aporta recibir el acompañamiento de un Coach. También puedes hacer algún curso de introducción al coaching, o algún taller de desarrollo personal y de esta forma podrás experimentar si te gusta el Coaching y si quieres darlo todo por conseguir vivir de esta profesión. Estudiar un curso acreditado Al igual que muchas otras profesiones del sector de la salud mental y el bienestar, si queremos saber cómo ser coach tendremos que disponer de los estudios adecuados que nos den la formación profesional que requerimos para ejercer. Esta formación debe ser proporcionada por una escuela que haya sido avalada por la International Coaching Federation (ICF). También te recomendamos que el curso que elijas cuente con la acreditación de ASESCO la Asociación Española de Coaching. Estas dos titulaciones te proporcionarán la certificación que necesitas para comenzar a ejercer como coach y conseguir alcanzar tu meta profesional al mismo tiempo que inviertes en tu desarrollo personal. En Develand tenemos un Máster Propio en Coaching con Inteligencia Emocional, Practitioner en PNL y Trainers Coach Platinum una formación muy completa y multidisciplinar, enfocada en darte TODAS las herramientas y habilidades personales y profesionales que necesitas entrenar para tu futura profesión. Especializarte en un campo que te resulte atractivo Si quieres saber cómo ser coach, también podrías especializarte en diversas ramas del Coaching. De esta manera podrás ofrecer un servicio profesional innovador que te diferencie de otros, agregando tu toque personal con las áreas del Coaching que más atraigan, puedes probar formaciones académicas, que tengan en su pensum de estudios diversas especialidades dentro del Coaching que te interesen y puedas experimentar cuales son las que más están alineadas contigo. Puedes ser coach personal, coach ejecutivo, coach empresarial, coach familiar, coach de pareja, coach deportivo, entre otros… Es importante que descubras qué es lo que te mueve y qué especialidad crees que es la más adecuada para ti. No parar de aprender El camino para saber cómo ser coach no acaba aquí. Es clave que una vez que hayas terminado tu certificación de coach, sigas formándote, sin parar de aprender o de actualizar tus conocimientos. En esta profesión siempre estarás en aprendizaje continuo, conectado/a con tu mejor versión. Te recomendamos que sigas apuntándote a más cursos o talleres que complementen y amplíen tu conocimiento. Cuantas más herramientas tengas en tu mano, más podrás ayudar a tus futuros clientes. ¿Tienes lo que se necesita para ser coach? → Habilidades personales Al igual que la formación profesional, para entender cómo ser un coach en excelencia, también se requieren una serie de habilidades personales esenciales para desarrollarte en esta profesión. Estas habilidades están más bien relacionadas con tu crecimiento y valores personales. Si estás pensando en formarte como Coach Profesional, estas son las habilidades personales que has de desarrollar: Desde estos valores crearás una comunicación asertiva y empática, te mantendrás en constante desarrollo, darás lo mejor de ti para ayudar a otros, serás ejemplo desde la ética, disfrutando tu trabajo como Coach Profesional. Esta es una profesión muy bonita donde crecerás tú al mismo tiempo que apoyas a otros y ver como sus metas y objetivos se hacen realidad gracias a tu apoyo es sumamente enriquecedor y emocionante. Consigue tu título acreditado con Develand En Develand queremos ofrecerte una formación completa focalizada en cómo ser un coach Profesional de calidad, que no solo cuente con los conocimientos, sino que además también obtengas la
¿Qué es la Adaptación Cuántica? En este artículo de Develand te mostraré los 4 pasos para alcanzar una adaptación de calidad, ante cualquier situación que se te presente utilizando una adaptación cuántica. Aprenderás de forma sencilla cómo integrarla en ti y seguro que lo harás disfrutando, sin embargo, antes de explicarte cómo hacerlo, entremos un poco en contexto, ¡comencemos!. En física, un salto cuántico es un cambio brusco del estado físico de un sistema cuántico, de forma prácticamente instantánea. Frecuentemente se aplica el término “salto cuántico” al cambio de estado de un electrón, que pasa de un nivel de energía menor a otro mayor (estado excitado), dentro de un átomo mediante la emisión o absorción de un fotón. Entendiendo al ser humano como la integración de cuerpo, mente y alma, tendremos en cuenta la diferenciación del ser humano en una parte física (considerada materia), una parte mental y espiritual (que es inmaterial) y un sistema energético vital que conecta ambos. Por lo que podemos llegar a la conclusión de que somos energía y podemos realizar saltos cuánticos en el organismo humano, ya que utilizamos la energía para muchos propósitos, por ejemplo: caminar, correr, pensar, respirar, crecer, sentir emociones, madurar los tejidos, mantener los tejidos sanos, evolucionar, etc. Con estos términos podríamos ver la posibilidad de dar un salto cuántico, ya sea en el ámbito profesional o personal. Desde donde estás en estos momentos, hasta donde te gustaría estar e incluso más, utilizando la ADAPTACIÓN CUÁNTICA. Estoy seguro de que alguna vez la utilizaste sin darte cuenta y obtuviste los resultados esperados, ahora es tu momento de aprender a usarla de forma consciente. La Adaptación Cuántica es más fácil de lo que creemos. El comienzo de este post tal vez pueda parecerte muy científico, así que bajemos esto un poco a tierra, la intención es que puedas incorporar a tu vida la ADAPTACIÓN CUÁNTICA de forma sencilla, siguiendo los pasos y siendo disciplinado. Mis primeras preguntas para ti son: ¿Crees que es posible? ¿Crees que tú serás capaz? Si la respuesta es SÍ, ya solo nos faltaría, tomar acción y mantener una perseverancia constante, ya que tratándose de patrones no es de hoy para mañana, necesitamos rediseñar lo conocido para dar paso a lo aprendido. La buena noticia es que a través de la creación de un nuevo hábito, podemos acceder de forma más sencilla a los beneficios que nos aporta. Es posible que te cepilles los dientes todos los días, se trata de un hábito adquirido, con este símil podríamos decir que aplicar la adaptación cuántica en tu vida será tan fácil como lavarte los dientes. Cuerpo, mente y alma. En tiempos de caos el equilibrio tambalea, es fácil perderle y caer, al igual que puede ser difícil conseguirle para muchas personas. Para evitar caerte, al igual que montar en bicicleta, debes pedalear constantemente y mantener el campo visual para lograr el equilibrio. Tu ser lo conforman las tres dimensiones, cuerpo, mente y alma, los tres elementos a la vez te representan. De nada sirve centrar esfuerzo en nuestro cuerpo, por ejemplo, si nuestro espíritu está inquieto, o nuestra mente agotada. Lograr el equilibrio entre ellos es la clave para alcanzar la ADAPTACIÓN CUÁNTICA. La mayoría de las personas se centran inconscientemente o a veces conscientemente en trabajar y cuidar cada una de sus dimensiones por separado, incluso olvidándose de alguna. Quizás conozcas personas con un coeficiente intelectual alto, sin embargo, parecen témpanos de hielo a la hora de expresar sus sentimientos, o personas demasiado sentimentalistas despreocupadas de su salud corporal, incluso aquellas que solo les interesa el Body (cuerpo) y se sienten vacíos por dentro. El que se lleva el premio al mayor olvido, en porcentaje social es sin duda el Alma (espíritu), cultivar el alma o el espíritu es más difícil que tener buenos hábitos para el cuerpo y pensamientos positivos para la mente. Si tenemos un espíritu roto no podemos vivir en armonía, es importante alejarnos de los malos sentimientos que nos acompañan, debemos librarnos de remordimiento, odios y lograr perdón para nosotros o los demás. Si nos dejamos llevar por estas emociones podemos detener nuestra evolución como humanos. A través del amor, el entendimiento, el respeto y en especial con el agradecimiento se podrá interiorizar la ADAPTACIÓN CUÁNTICA. Adaptación tradicional. Hemos oído hablar o quizás puesto en práctica el proceso de adaptación tradicional o clásico que verdaderamente funciona y es muy recomendable, sin embargo, este artículo nos mostrará un nivel superior la ADAPTACIÓN CUÁNTICA, antes de pasar a conocerla, déjame recordarte el proceso tradicional, que cuenta con los siguientes 5 pasos: Aceptación. Aceptar que la situación ha cambiado y ya no nos sirve pensar como antes. Reflexión. Aprovechar ese tiempo para reflexionar sobre tu vida o tu empresa. Búsqueda del propósito. Se trata de encontrar nuestro IKIGAI, un concepto que proviene de la cultura japonesa y que nos permitirá vivir en bienestar. Planificación. Una de las claves para la adaptación al cambio es crear una buena planificación. Plan de acción. Toda planificación sin acción no sirve de nada. Un proceso funcional, que se trabaja desde una plataforma de competencias profesionales y personales, desde una mirada de competencias, o dicho de otra manera descubriendo, aflorando y potenciando las capacidades y habilidades. Adaptación Cuántica. Para lograr dar un salto cuántico con respecto a la adaptación, será primordial proyectarnos e interiorizar una mirada más profunda, una mirada a nuestro ser e incluso una mirada transpersonal. Partiendo de la idea de que la adaptación cuántica no es un fin donde llegar, sino más bien un estilo de vida que ha de construirse con el día a día, y de esa manera integrar dentro de nosotros este concepto. Antes de comenzar a sembrar la semilla para construir nuestra adaptación cuántica, sería conveniente conocer tres principios básicos que nos servirán como unos ruedines de la bicicleta. El propósito, será nuestra gasolina en el proceso, es una fuerza que ya existe en el universo, una energía que
¿Qué te pasa cuando sientes que hay en ti un estado de ánimo que no te está siendo confortable y te sientes como bloqueado, sin muchas ganas de realizar actividades, un poco apático o desganado? ¡No quiero estar más tiempo así! Y te preguntas ¿Qué me estará pasando? Y buscas en tu mente la causa de este estado de ánimo (efecto) que es incómodo para ti. Le das vueltas a diferentes pensamientos, eventos, resultados deseados, cansancio rutinario, no soy lo suficiente, etc… En muchas ocasiones, alimentamos estos pensamientos, en busca de una salida de este estado de ánimo no deseado, o una toma de conciencia que me haga cambiar cuanto antes y sentirme mejor. ¡¡Yupii!! Mis emociones se convierten en estados de ánimo. Cada vez que alimentamos una emoción creada por un estímulo, ya sea interno o externo, su repetición constante o intermitente termina desarrollando un sentimiento que finaliza en un estado de ánimo ya sea positivo o negativo. Si generamos estados de ánimo negativos e incómodos, éstos suelen calar directamente en nuestra autoestima, causando la llamada baja-autoestima. 3 reglas para alcanzar un nuevo estado de ánimo. Paso 1º Escapar de la búsqueda de la salida, el propio hecho de buscarla te sitúa en el foco del estado de ánimo. Tu consciente dice: “Tengo que encontrar la forma de salir de este estado”. Tu subconsciente dice: “Aún estás aquí, aún existe el estado”. Propuesta de mejora: “Crear una nueva conversación mental, enfocándote en cualquier otro pensamiento diferente”. Ejemplo: actividades deportivas, salidas con amigos, lectura, sobre todo, interacción con otras personas. Paso 2º Renovar constantemente la propuesta del paso 1, para no permitir que vuelva a entrar en nuestra mente la conversación (causa), que termina en el estado no deseado (efecto). Tu consciente dice: “Bueno creo que ya estoy mejor”. Tu subconsciente dice: “No te veo saltar de alegría”. Propuesta: “Crear un hábito de enfoque evolutivo, de mirada presente/futuro”. Ejemplo: Antes de terminar las acciones tomadas, ir preparando la nueva acción, no es momento de bajar la guardia, ya tendremos tiempo para descansar. ¿Qué prefieres, descansar y volver al túnel sin salida? Paso 3º Constancia, perseverancia, hasta que se genere y se asiente en ti un nuevo estado de ánimo más saludable y confortable. Lo notarás cuando ni te acuerdes del anterior. Tu consciente: no dice nada. Tu subconsciente: no dice nada. Tu inconsciente: Ha tomado las riendas y, por sí solo, genera en ti un estado de plenitud como ser humano, como parte de la naturaleza que eres. Ahora te sentirás en armonía contigo, con el mundo y con el universo. Reflexión Si me paso pensando en mí todo el día, psicoanalizándome, observándome, juzgándome, comparándome, e incluso adorándome, motivándome, lamiendo mis heridas, culpándome, etc. Si me ocupo de construirme una careta de quién me gustaría ser, para poder hacer lo que deseo y obtener lo que quiero. Si me encierro en mi mundo de pensamientos, ideas, convicciones, certezas, opiniones, etc. Si creo que el mundo no me está teniendo en cuenta, no está viendo mi grandeza, no me siento aceptado en este sistema. ¿Dónde esta puesto mi foco? Efectivamente, en mí, en el yo. ¡¡Buenos días!! El mundo es mucho más grande que tú, quizás no te guste esto que te digo, o ya lo sabes, sin embargo, yo siempre digo “Lo que pica aplica”. Conclusión Mantenerte en la plataforma del YO, es una acción de escasez, de poco, de pequeño. Mantenerte en este estado, generará en ti un estancamiento vital, el cual te encerrará en un sentimiento de mal estar, empeorará tu salud mental, corporal y, es hasta posible que te sientas perdido, sin sentido. Abrirte al TODO, es una acción de abundancia, de grandeza y de generosidad. Desde esta conversación generarás en ti un flujo de libertad mental, emocional y espiritual. Que se verá reflejado también en tu cuerpo, generando un estado más saludable y con todo ello, acercándote a un estado de FELICIDAD. ¡¡Hoja blancaaa!! ¡¡Hoja nuevaaa!! Un nuevo presente para crear lo que tú elijas. Besos y abrazos, Juanma Pérez.








